DÍPTICO DE LA BAJADA DESDE UN PARAPENTE

Acrílico (díptico) / 140 x 60 cm / MLF

Una amiga de la infancia y su marido me pidieron un cuadro muy grande de Barranco para poner en su casa de Sao Paulo y alimentar la nostalgia. Pero me advirtieron que no incluyera ningun elemento moderno. Restablecí las torres de la iglesia antigua, eliminé un par de edificios y los reemplacé por sus predecesores. Surgió la vieja comisaría y el funicular que nos conducía al verano. Me fui elevando mas y aparecieron las torreones de Villa Teresa y la bajada de la Oroya. Finalmente me di cuenta de que mi vista provenía de un ángulo imposible que solo en parapente podría capturar.  

Entradas populares de este blog

LA CASA DE BILLINGHURST

La niña y la lámpara azul

Martín Adán y la casa de cartón