José María Arguedas habría cumplido cien años. En estos días releí sus obras, investigué su vida y comencé a escribir un ensayo sobre sus novelas. Quería reconstruir la trama de su tragedia, el rompecabezas de su dolor, y las piezas ocultas de su desamparo y hasta su marginalidad literaria. Como en las tablas de Sarhua intentaba contar su historia y la de sus historias. Todavía no terminaba de encontrar las claves de su mente y mi cabeza ya bullía de imágenes que finalmente capté sobre una tela. A la semana el espacio parecía pequeño para seguir contando su vida. Decidí anexar otro lienzo para expandir el cuadro. Entre veladuras y graduaciones de color comencé a percibir un mensaje secreto. El resultado está a la vista. Arme usted el puzzle de Arguedas como quiera.
LA CASA DE BILLINGHURST
Acrílico sobre tela / 60 x 40 cm / 800 soles Esta casona ubicada en la calle independencia con el malecón perteneció al presidente don Guillermo Billinghurst y albergó un hospital durante la guerra del Pacífico. Después el olvido se depositó entre sus paredes y fue ocupada por una serie de artistas, entre ellos Lucy Angulo, Rosina Valcárcel, Adrián Arias y tantos otros. Mi amiga Lucy retrata la casa con su particular estilo abstracto.
